Pablo de la Barra
Mi abuela Paula tenía un conuco que daba mucho maíz. Un día llegaron los cuervos y empezaron a comerle la cosecha. Entonces, mi abuela hizo un espantapájaros que le quedó tan buena gente, que en vez de espantar los pájaros los atraía. Poco tiempo después, mi abuela, harta de tanta inutilidad, le echó de casa. El espantapájaros tomó sus inexistentes pertenencias y se fue a Hollywood donde conoció a Dorothy, actuó en varias películas del mago de Oz y ganó muchos oscars.
