PEDRO CEBALLOS: “EL VERDADERO GUERRERO ES EL QUE SE CAE Y SE LEVANTA”

Pedro Ceballos

Carmelo Urso

En el siglo XIII, con Gengis Khan a la cabeza, Mongolia se convirtió en el segundo imperio más vasto de la historia: nación guerrera de incansables jinetes, se prolongaba desde la actual Rusia hasta Europa Oriental. Hoy en día, Mongolia es la decimonovena nación más extensa del orbe. Su deporte nacional es la lucha, disciplina en la que ha obtenido nueve medallas olímpicas. Y hasta allá, en la lejana estepa asiática, tuvo que viajar el luchador criollo Pedro Ceballos para clasificar a los Juegos de Río 2016.

En el Torneo Clasificatorio Mundial de Mongolia, celebrado en la ciudad de Ulan Bator, Ceballos derrotó a los más renombrados atletas de la disciplina, para alzarse con la medalla de plata. El joven apureño venía de ser campeón suramericano y subcampeón centroamericano en el año 2014

En Río 2016, Ceballos destacó con un Diploma Olímpico, el segundo en la historia de la lucha libre venezolana. Se consolidó como el quinto mejor del planeta en la categoría de 86 kilogramos. Lamentablemente, perdió el combate por el bronce ante el azerbaiyano Sharif Sharifov, monarca olímpico en Londres 2012. Pero nuestro titán no pierde la esperanza. Cuando le preguntan, responde: “La lucha es lo que más amo. Es diversión y disciplina al mismo tiempo. El verdadero guerrero es el que se cae y se levanta. Por eso, estaré en Tokio 2020, tratando de ganar el oro para mi querida Venezuela”.

Pedro-Ceballos 2

LA ESGRIMA: TRADICIÓN DE LA NUEVA GENERACIÓN OLÍMPICA VENEZOLANA

esgrima venezuela

Carmelo Urso

Dice un proverbio: “cuando algo se hace una vez es un experimento; cuando se hace dos, se torna tradición”. En Londres 2012, la esgrima patria alcanzó su más áurea cima con la gesta de Rubén Limardo: con su presea dorada emuló al boxeador Francisco “Morochito” Rodríguez como los únicos criollos en subirse en lo más alto del podio olímpico. En Río 2016, la esgrima obtuvo otra acreditación con un Diploma en la justa por equipos. Así, destacar en este deporte se ha vuelto tradición olímpica venezolana.

Decía Simón Bolívar: “El arte de vencer se aprende en las derrotas”. La nación entera quería que la esgrima repitiera en Río 2016 la medalla de oro obtenida en Londres 2012. No pudo ser. El trío formado por Francisco Limardo, Rubén Limardo y Silvio Fernández fue eliminado por Francia, número uno del mundo. Sin embargo, del tropezón quedó un aprendizaje: sólo quien persiste es capaz de revalidar sus victorias.

Dijo alguna vez el premio Nobel de Literatura, y hombre de ideas progresistas, el gran portugués José Saramago: “La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva”. Por ello, hay algo más importante que los triunfos y los descalabros del deporte: la dignidad del que sabe administrar sus victorias y aceptar sus derrotas. Cosa que saben hacer muy bien los destacados esgrimistas de la Patria de Bolívar.

Rubén Limardo

Rubén Limardo

EDGAR CONTRERAS: EL VALIOSO LEGADO DEL TAEKWONDO VENEZOLANO

edgar contreras

Carmelo Urso

El taekwondo nació hace 5 mil años en Corea. Algunos piensan que el término 跆拳道 se traduce como El sendero de pies y manos. Otros como El poder del puño y la patada. Esta arte marcial, deporte olímpico desde 1988, prescinde de armas. Desarrolla el poder de percusión del pie, el puño y la mano abierta. Los golpes se propinan en el pecho del oponente, el cual suele estar protegido por un peto. La ONU lo declaró patrimonio intangible de la humanidad y es de las artes de combate más practicadas del planeta.

En Venezuela se habla de la popularidad del béisbol, del crecimiento del fútbol, de los logros del básquet. Pero el taekwondo es el deporte que le ha dado a nuestro país más medallas y diplomas olímpicos después del boxeo. Adriana Carmona (Atenas 2004) y Dalia Contreras (Pekín 2008) obtuvieron preseas broncíneas; también se acreditaron diplomas en Sidney 2000 (Carmona) y en Atenas 2004 (Contreras). En Barcelona 1992,Arlindo Gouveia ganó oro y Adriana Carmona obtuvo plata, pero el taekwondo fue deporte de exhibición, por lo que sus hazañas no se contabilizan como medallas oficiales.

En los Juegos de Río de Janeiro 2016, Edgar Contreras se convirtió en parte del valioso legado del taekwondo venezolano, al ubicarse como el quinto mejor del planeta en la categoría de 68 kilogramos. Su Diploma representa la continuidad de una dinastía, pues su tía Dalia ya había brillado en dos olimpiadas. Quizás, en Tokio 2020, a través del milenario sendero del puño y la patada, el joven Edgar incremente el acervo olímpico de la Patria con el noble metal de otra presea.

COSMOS

pléyades desnudas

Por INSOMNE

Tomado de https://sinsuenyo.wordpress.com/

COSMOS
“En algún sitio algo increíble espera ser descubierto”
(Carl Sagan)

crux

Crux

constelación de la Cruz del Sur

Una mujer que duerme con una pantera porque no sabe dormir sola. Una mujer que ve cisnes donde solamente hay omóplatos. Una mujer con miedo a no tener miedo. O como diría Carlos Salem: “Ella sólo le tiene miedo al miedo, y hasta el miedo la amaría”.

Desde siempre ha tenido la sinceridad tatuada a una cuarta del pezón izquierdo, entre la voz y los latidos. Ahora mismo ejerce de funambulista sobre el alambre de los silencios, sobre metáforas a punto de quebrarse.

Nostalgia es un puñado de kilómetros y esta puta manera que tenemos ambos de desvivir la vida.

betelgeuse

Betelgeuse

supernova de la constelación de Orión

Una mujer que sabe hacer infinitos con las caderas. Una mujer que hace tronar los cielos cuando besa. Una mujer que nunca dice no a romper las reglas del kamasutra.

Maúlla desde más allá del tiempo y a la luna no le importa a qué hora se rompen los horarios australes. Al sur de Texas su lengua sabe bailar boleros sobre mi hombría. Hemos provocado cinco seísmos este verano.

Aldebarán Sol comparación

Aldebarán

perseguidora de las Pléyades

Una mujer que vive con Mike Jagger reencarnado en gato. Una mujer que sueña con un cartel luminoso que parpadea diciendo: ich liebe wein. Una mujer que naufragó tierra adentro borrando todos los lunes de sus calendarios.

Quieta en la barra del bar de Hopper su paladar espera matrimonio con un vaso de licor de moras, y una ausencia de labios cerca de su rostro se balancea a través de los olvidos. Tiene la mala costumbre de reír cuando contesta cartas de extraños y de llorar cuando folla.

sheratan

Sheratan

a 59,6 años luz de mí

Una mujer que vive en un mundo opaco y paralelo. Nunca le he contado historias para entretenerla; no las hubiera entendido. Una mujer que duerme en un país de colores artificiales, de ayunos ficticios, de llantos secos.

Una mujer que me enseñó que Cartier, Carolina Herrera y Givenchy no son razas de perro. Una mujer a la cual enseñé que tener un cocodrilo bordado en la camisa o andar en pelotas por la casa tienen la misma importancia: ninguna.

Stella Polaris

Stella Polaris

La más importante de las cincuenta y siete estrellas náuticas que utilizaban los marinos antes de la fabricación industrial de sextantes

Una mujer que tiene cambiados los meses del año. Una mujer que si sabe hacerme con la punta de la lengua lo mismo que le hace al papel de arroz de sus cigarrillos será la hostia. Los tiburones toro del Cantábrico hacen cabriolas y tirabuzones sobre el agua cuando la ven aparecer con su bikini rojo. Una mujer que dice tener el corazón en perpetuo estado de carencia emocional, dice que está hueco pero es mentira, lo tiene tan grande que ignora la manera de empezar a llenarlo. Una mujer que juega a la rayuela conmigo sin saber que yo no soy ni el cielo ni el infierno. Una mujer que justo cuando mi mundo empieza a hundirse para volver a reflotar por millonésima vez me suelta: la gente hiere un huevo, por eso aborrezco los besos llanos.


La locura es un okupa de cresta punki y una ristra de imperdibles ensartados en la nariz que se ha quedado a vivir en mis ojeras; sale a buscarse la vida en las noches de insomnio, pero siempre regresa al resguardo de mi desazón.

A las mujeres y a los revólveres los carga el diablo.

pléyades desnudas 2

MALINCHE – MALINTZIN

Cortés y La Malinche

Por INSOMNE

Tomado de https://sinsuenyo.wordpress.com

MALINCHE

Anoche reuní a todos los hombres del mundo en mi casa, eran muchos más de los esperados. Algunos se quedaron en la entreplanta, otros se tuvieron que esperar por las calles.

Reuní a todos, a los listos y a los tontos, a los guapos y a los feos, a los altos y a los bajos, a los que dicen que la tienen grande y a los que se prueban braguitas de mujer, a los que tienen seis dedos y a los que les falta cerebro, a los que no se afeitan y a los que se pintan los ojos. A todos.

Les pedí que me hicieran el favor de no robarme a mi Malinche. Les hablé de su pelo largo, de sus ojos de gata, del secreto de sus tetas.

Dialogaron entre ellos y decidieron por unanimidad (y esto es bien difícil entre tantas toneladas de testosterona) que sí, que de acuerdo, que no me la robarían. Como argumento les dije que ahora tengo dificultades tecnológicas, dificultades laborales, etc., etc. Supongo que me comprendieron o que me vieron muy apurado, no sé.

Pero entre tanto macho allí reunido siempre tiene que haber algún Judas cabrón, fue ese mismo el que preguntó: ¿y si la Malinche decide dejarse robar? Yo me encogí de hombros, ahí no se puede hacer nada.

Dos semanas después mi Malinche se fugó con Judas.

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Malintzin

MALINTZIN

Anoche reuní a todos los hombres del mundo en mi casa, eran muchos más de los esperados. Algunos se quedaron en la entreplanta, otros se tuvieron que esperar por las calles.

Reuní a todos, a los listos y a los tontos, a los guapos y a los feos, a los altos y a los bajos, a los que dicen que la tienen grande y a los que se prueban braguitas de mujer, a los que tienen seis dedos y a los que les falta cerebro, a los que no se afeitan y a los que se pintan los ojos. A todos.

Les pedí que me hicieran el favor de no robarme a mi Malintzin. Les hablé de su pelo largo, de sus ojos de gata, del secreto de sus tetas.

Los hombres cuando se trata de retos imposibles, de empresas surrealistas, se tiran de cabeza sin medir las consecuencias. Decidieron apoyarme, juraron corporativismo a muerte por mí. Como argumento les dije que ahora tengo dificultades tecnológicas, dificultades laborales, etc., etc. Supongo que me comprendieron o que me vieron muy apurado, no sé.

Dos semanas después vi a mi Malintzin besarse con Ixchel, una lasciva princesa maya. Yo no había tenido en cuenta a la otra mitad de la población mundial.