Un ángel sideral

Ángel sideral

Con su bola mágica
Recorrió el Universo
Un ángel sideral

Jaime Galvis

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Microbiografías

Jaime Galvis

John Lennon
John Lennon

La Bala (homenaje a John Lennon)

La bala mató su cuerpo físico,
Pero no su alma
y sus sueños de darle un chance a la paz.

Premio Oscar
Premio Oscar

Oscar

Apreciada estatuilla,
Muchos la codician,
Pocos la obtienen.

Miles Davis
Miles Davis

Miles Davis

Miles Davis,
Trompeta que habla,
Icono del Jazz.

Vincent Van Gogh
Vincent Van Gogh

Van Gogh

Vincent Van Gogh,
Pintor Incomprendido,
Una oreja se cortó.

Edith Piaf
Edith Piaf

Edith Piaf

Como el Gorrión de Paris,
Conocida fue
Edith Piaf.

Joao Gilberto
Joao Gilberto

Joao Gilberto

Joao Gilberto,
De la Bossanova,
El padre fue.

Oscar D' Leon
Oscar D’ Leon

Oscar D’ Leon

Oscar D’ Leon,
Sonero del mundo,
Siempre será.

Benny Moré
Benny Moré

Benny Moré

El Bárbaro del Ritmo,
Nacido en Cuba,
Benny Moré fue.

Frida Kahlo
Frida Kahlo

Frida Kahlo & Diego Rivera

Frida y Diego se amaron entre cuadros, murales, pinceles, acuarelas y una eterna pasión.

Diego Rivera

Aforismos por Jaime Galvis

Si te caes siete veces, levántate ocho...

Jaime Galvis

Cuando llega la musa, mi corazon agradece.

Te acompaño al cementerio, pero no me entierro contigo.

Si te caes siete veces, levántate ocho.

Al amor no se le busca, se le espera.

El funcionario eleva el cargo, y no el cargo al funcionario.

El cangrejo y la gaviota

El cangrejo alzado en vuelo por la gaviota

Jaime Galvis

https://solo50.wordpress.com/category/jaime-galvis/

Érase una vez un cangrejo que vivía en una playa donde las gaviotas se posaban a coger peces y a descansar. Un día, el cangrejo, cansado de la rutina de siempre ir hacia atrás, pensó: “¿Que pasaría si yo pudiera volar como las gaviotas? Seguro no tendría que seguir esta forma de vida que ya me tiene cansado”.

Se le acercó a una gaviota, y tanto le insistió que ésta lo agarró por las patas y lo alzó al vuelo.

“Quiero que me lleves bien alto y luego me sueltes para sentir esa sensación de libertad al caer en picada”, dijo el cangrejo.

“Está bien. Ya que insistes…”. le dijo la gaviota y tras subirlo bien alto y soltarlo, el cangrejo empezó a mover sus patas mientras caía estrepitosamente sobre una roca, muriendo al instante por el golpe.

Moraleja: “zapatero a su zapato”.

El cangrego lanzado al vacío por la gaviota