Pequeño Apocalipsis

André Reinoso

hormiga

Leía en voz alta -la más fiel y cercana compañera a la reina muerta- la terrible profecía que se avecinaba a toda la conmocionada comunidad.

– Y vendrá el Apocalipsis en forma de agua, fango y piedras. Una mano gigante venida del cielo acabará con nuestro hogar… solo algunos sobrevivirán. La muerte de nuestra reina es el principio del fin.

Y así cientos se refugiaron.

Alimentos resguardaron.

La organización pudo más que el miedo.

El Apocalipsis llegó.

Un gigante de 9 años desató el armagedón.

El chorro de una manguera desató el diluvio en aquel otrora próspero y rico reino.

Una mano armada de una espátula hirió de muerte a un negro ejército que nada pudo hacer.

“Juan, es hora de comer”.

Aquella frase detuvo la aniquilación.

Ahora, hormigas hechas Noé, naufragaban en hojas por riachuelos de jardín.

Otra civilización construirían –dijo la nueva reina-

Hasta que otra profecía vociferen –pensó una obrera.

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El día final

El cielo se oscureció, relámpagos cruzaron el horizonte, la tierra tembló y espesa lava brotó de las profundidades.

JAHZ

El cielo se oscureció, relámpagos cruzaron el horizonte, ensordecedores truenos retumbaron, la tierra tembló y espesa lava brotó de las profundidades. En vano intenté huir.
Desperté y para mi sorpresa salió el sol…
Después de todo, hoy tampoco fue el Apocalipsis.

Apocalipsis

Imaginó el cielo abrirse en dos, siete Ángeles tocar trompetas y demonios liberarse...

MarTinext

Con su pluma transportaba al papel lo que su mente producía; imaginó el cielo abrirse en dos, siete Ángeles tocar trompetas y demonios liberarse.

Una historia asombrosa de fantasía y surrealismo germinaba en su mente…

Al final los alcaloides le fueron de gran inspiración.

Calada celestial

Nunca había disfrutado tanto a Corintios...

Francisco Machalskys

Kaonashi

Rod Risk

No quedaban libros, ya no había papel para enrolar, sólo la Biblia y sus suaves folios. Jamás había disfrutado tanto a Corintios… y el Apocalipsis no fue tan terrible.