Fábula de mariposa y grajo

Mariposa: tan sagrado su vuelo como su fértil impronta

Carmelo Urso

entiempopresente4@gmail.com

Abandonó la mariposa su crisálida.

Pensó el Sabio:

“Crisálida, transfigurada emergió tu moradora… ¡sagrado será su vuelo!”.

Pero llegó volando un grajo… y a la mariposa comió.

Más tarde, desde las alturas defecaba el grajo.

Pensó el Sabio:

“Grajo, sagrado el fruto de tu vientre… ¡pues fertilizará a la Tierra!”.

Veredicto

Francisco Machalskys
http://www.cuentoexpress.wordpress.com

Dos detenidos argumentaban.

–Este caballero- vociferó el primero- me persigue con un megáfono, grita cosas y desperdiga mi basura.

–Sí- reconoció el segundo- suplico que no deje las luces encendidas de día, que recicle la basura, que ahorre agua.

El Juez tuvo clara la sentencia. Sonó su justiciero mazo.

El Juez tuvo clara la sentencia. Sonó su justiciero mazo

Jaulas que sueñan ser aves: aves que sueñan ser viento…

Ave que sueña ser viento...

Carmelo Urso
http://carmelourso.wordpress.com/

entiempopresente4@gmail.com

Toda jaula sueña ser pájaro: encerrada entre sus propios barrotes, padece sueños de libertad.

Todas las aves sueñan ser viento… ¡encerradas en jaulas que sueñan ser pájaros para escapar!

Hoy libré a dos reos: a la jaula encerrada en sueños de ave… ¡y al ave encerrada en sueños de viento!

Periplo de una gota

Una gota... gema que perla a las flores del mundo cada amanecer...

Este relato resultó finalista del VI Concurso Internacional de Cuento y Poesía Breve “La Librería Mediática”.

Carmelo Urso
http://carmelourso.wordpress.com/

entiempopresente4@gmail.com

Una gota…

Polvo de arcaica estrella; soplo de errabunda cola de cometa; triza cósmica caída sobre un astro de aguas; antiquísima pizca de mar.

Perla de rocío al alba; hilo de nube al mediodía; brizna de lluvia al ocaso… ¡gema que vuelve a perlar las flores del mundo al amanecer!

…una gota.

 

La Playa

"Ayudan más no importunando...".

Francisco Machalskys

franmacha@hotmail.com

Un bañista recogía papeles y latas en la orilla. Una bióloga estudiaba el deteriorado ecosistema playero. Se le acercó.

–Kilos de basura- dijo ella.

–Ahora hay un gramo menos- contestó él.

La irritó su ingenuo optimismo.

–Si todos recogieran un poco…

 –Ayudan más no importunando.

Lo vio alejarse. Pensó:

–Iluso.